HISTORIA

Teatro Catalina comenzó como un sueño que la fundadora, Katie Fitzgerald, comenzó a imaginar mientras ella tomaba un curso llamado Justicia Social en las Artes durante sus estudios en la universidad de Santa Clara. Katie se dio cuenta de que podía combinar su amor por el trabajo que estaba haciendo en Nicaragua, con su amor por el teatro. Ese curso le enseñó que el teatro, integrado con la educación, puede impulsar el cambio social y el empoderamiento.

El Teatro Catalina cobró vida en el verano del 2008, cuando un pequeño escenario fue construído por miembros y voluntarios de una comunidad rural llamada Villa Santa Catalina en las afueras de Chinandega, Nicaragua. Después de obtener su título en teatro técnico, Katie se mudó Nicaragua. A principios de 2010, ella y un grupo de 12 jóvenes comenzaron a trabajar y producir la primera obra de Teatro Catalina. Mientras más y más jóvenes comenzaron a unirse al Teatro Catalina con cada nueva producción, los sueños para el programa continuaron a crecer. Con la ayuda de muchos artistas voluntarios, Teatro Catalina ha impactado la vida de miles de nicaragüenses a través del poder de la educación teatral y ha presentado a innumerables espectadores la magia del teatro por primera vez.